jueves, 4 de agosto de 2011

Vivo de ilusiones, y quiero hacer una de mi ilusión realidad...

Pues sí, quiero hacerlo, quiero reir, volar y gritar. Quiero ser feliz, fumar beber y follar... Quiero hacer lo que me plazca, quiero ser feliz y disfrutar de la vida. Quiero reir y no quiero problemas. Quiero serlo, quiero ser feliz, quiero sonreir, porque una vida sin una sonrisa no es vida... Dicen por ahí que recordando el pasado no somos felices. Mentira. Yo, a día de hoy recuerdo el pasado, y sé que puedo ser feliz, aún así recordándolo. Recordar el pasado en parte es bueno, y no tanto. Yo recuerdo mi primer beso mientras escucho una canción de amor. Recuerdo cuando conocí a cada uno de mis amigos, escuchando una canción de alegría, o amistad. Yo recuerdo todo momento cuando era feliz. Y cuando lo pase mal, muy mal. Dejando a un lado el pasado, y mirando hacia el presente, mi presente, sé que soy feliz. Sé que puedo mirar al cielo y sonreir como me de la gana, gritar y reir. Sé que puedo hacerlo a pesar de esos duros golpes, baches, o como quieras llamarlos. Sé que a pesar de cada comentario absurdo de la gente puedo ser feliz, sé que puedo lograrlo, ¿por qué no intentarlo?, ¿por qué no miras al cielo, recuerdas tus momentos con ella, o el, y sonries porque sabes que aunque hayas perdido has tenido tu históría?, ¿por qué no sonríes?. Intentalo. Hay un dicho que dice que sin arriesgar nada, nada podemos lograr. Gracias a Dios yo me tomo ese dicho muy arrajatabla, puesto que desde que me arriesgo a vivir, a sonreir, a probar, a besar, o a simplemente ser feliz, todo me va genial. Yo ahora puedo sonreirle a la vida, sin motivo alguno, y sin necesidad ninguna. Simplemente sonrio, porque sé que puedo, y sé que soy feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario